El oficio de un jardín pequeño
Un jardín digital se mantiene vivo con una condición: que tocarlo salga barato. En el momento en que «arregla esa frase» significa clonar, crear una rama, editar, commitear, empujar, esperar al CI, la frase se queda rota. La respuesta de este jardín es hacer que la superficie de lectura y la superficie de escritura sean la misma superficie — editar, bloque a bloque.
§1Notas pequeñas, enlazadas densamente
Una nota de jardín se gana el sitio siendo lo bastante pequeña para terminarla y estando lo bastante bien enlazada para encontrarla. Prefiere cinco notas enlazadas a una página que se desparrama; deja que los wikilinks carguen con la estructura en lugar de una tabla de contenidos. Los enlaces muertos son parte del método — cada uno es una nota que te debes a ti mismo.
§2La poda
Las notas viejas se pudren de dos maneras: se vuelven falsas, o se vuelven huérfanas. La falsedad es el caso fácil — edita el bloque culpable donde lo veas, y el diario recuerda lo que decía antes (el historial de revisiones tiene los detalles). Las huérfanas piden poda: enlázalas, fusiónalas hacia abajo, o bórralas sin culpa. A un jardín se le juzga por lo que mantiene vivo, no por lo que ha acumulado.
§3Deja que las herramientas carguen con la ceremonia
Commits, historial, respaldos — la ceremonia es real, pero no debería ser tuya. Con autocommit encendido, los guardados se vuelven commits de git por sí solos; las importaciones llegan solas desde la bandeja de entrada; hasta las traducciones son un clic en la asistencia de IA — las dieciocho ediciones de este jardín dicen hasta dónde llega eso. Lo que te queda a ti es la única parte que fue interesante alguna vez: tener algo que decir.